Una temprana lesión comprometió seriamente la campaña de Don Papito, para entonces, un juvenil del Jet Set, que no había obtenido victorias, y que optaron por dejarlo en otras manos. Un año tuvo que esperar Marcos Montoya y su equipo para que el alazán, hijo de Eye On Jacob y Vida Mía, volviera al fragor de la competencia, y la paciencia – divino tesoro- lo ha premiado con doce visitas al herraje.

Una campaña extensa, casi 70 actuaciones, quién lo hubiese pronosticado, luego de un inicio tan incierto, y ayer – domingo- el egresado de Los Eucaliptos, volvió a mostrar su garra en la recta y sometió a Run Run, sin mayores apremios, luego de estampar 58”40 para los mil metros.

El hermano del ganador clásico Plenty Of Live, contó con la monta de Roy Melgarejo y la preparación de Juan Suárez y pese a sus siete años, sigue prometiendo nuevas fotografías, entre los animadores del Handicap en Monterrico.

Con Roy Melgarejo en la silla (Foto J.L. De la Cruz)